ESTACIÓN DE XÁTIVA (VALENCIA)

Una tarde de septiembre.  Lloviznaba a ratos.

La estación está en reformas por la llegada del Ave.

Fachada de los andenes:

Llegada de un tren Arco de Murcia a Barcelona

Llegada de un Talgo procedente de Madrid, con destino Valencia.

Una locomotora de origen polaco ayuda a montar las nuevas vías.

La máquina circula 200 metros y vuelve a retroceder, para recoger más traviesas

Vecinas afectadas por las obras del Ave.  Que si hacía fotos a la estación ellas tenían que salir, porque llevan dos meses sin dormir…  Que las máquinas trabajan a las 2 y a las 5 de la madrugada.

ESTACIÓN DE TOMELLOSO

Fotos realizadas un domingo de septiembre a las 7,15 h, de camino a Linares.

Fachada de entrada a la estación.  Ocho huecos, cuatro puertas y cuatro ventanas. Hace 20 años que ya no está en servicio.



Fachada del andén, con ocho puertas!!!. Los árboles estaban en medio de éste.























Los aseos.
























Tinglado de mercancías desde el lado andenes.















Historia del Ferrocarril

Extraido de http://fcmaf.castillalamancha.es/Ferrocarriles/CincoCasas.htm


Hay que remontarse hasta el año 1852 para encontrar los primeros intentos de conectar la comarca vitivinícola de Tomelloso por ferrocarril. En ese año se aprueba el ferrocarril que enlazaría Socuéllamos (en la línea de Almansa que estaba en construcción) con Ciudad Real, pasando por Almagro, Manzanares, Argamasilla de Alba y Tomelloso.
En 1853 se inician los trabajos. Sin embargo, la Ley General de Ferrocarriles, de 9 de marzo de 1855, anula el contrato del F.C. de Socuéllamos a Ciudad Real tal y como estaba planteado, y se procede al año siguiente a una nueva redacción del proyecto que consistía en situar en Alcázar de San Juan el punto de bifurcación del ferrocarril con la línea a Almansa. Esto suponía la supresión de las estaciones en los pueblos de Argamasilla y Tomelloso, al discurrir el trazado hasta Manzanares con una orientación norte-sur, lejos de estos municipios.
En 1860 llega el Ferrocarril a Manzanares y un año después a Ciudad Real. Este hecho representaba una clara ventaja para sus competidores en la producción vinícola al tener acceso a mejores medios de transporte para sus productos.
Esta inferioridad, forzó a que la localidad de Tomelloso tuviera que especializarse en otro tipo de actividad vinculada a la industria vitivinícola pero que supusiera una disminución de los costes de transporte, lo cual pudo ser el origen de la destilación de alcoholes, tan arraigada en la localidad.
Hacia 1873 surge un nuevo proyecto para unir Tomelloso con Ventas de Herrera mediante un ferrocarril de vía estrecha, proyecto que no prosperó. Hubo incluso varias iniciativas del propio Ayuntamiento de Tomelloso que tampoco prosperaron. Una en 1890 para unir la localidad con la estación de Argamasilla (actual Cinco Casas) y otra en 1904 según la cual se llegó a aprobar una subvención de 500.000 pesetas en diez años.
No fue hasta 1907, cuando comienza a materializarse esta antigua aspiración al autorizar el Gobierno la concesión de un ferrocarril de ancho normal que partiendo de la estación de Argamasilla de Alba (en la línea de Alcázar a Ciudad Real) y pasando por el pueblo del mismo nombre, llegase hasta Tomelloso.
Las obras fueron realizadas por la Compañía MZA utilizando materiales y elementos de vía de la Compañía ya usados. Técnicamente el trazado no planteó ninguna dificultad al discurrir a través de una llanura.
El 15 de febrero de 1914 se inaugura el primer tramo hasta el pueblo de Argamasilla de Alba, pasando años más tarde a denominarse Cinco Casas la estación de enlace y asignando a la estación de la nueva línea el topónimo de la localidad. El 10 de septiembre el ferrocarril llega a Tomelloso. Pese a lo esperado del acontecimiento no hubo ningún tipo de inauguración oficial.
La explotación corrió a cargo de MZA que cobraba un arbitrio de 5 céntimos por arroba de vino transportada, con la que se pretendía costear los gastos de construcción. Hacia 1920 MZA abandona la explotación a causa de los negativos balances económicos, quedando en manos de la Compañía Cinco Casas-Tomelloso.
Con objeto de aumentar la rentabilidad se estudia la prolongación del tendido hasta Río Záncara, en la línea de Almansa. Sin embargo, la construcción de una estación de clasificación en Alcázar de San Juan y no en Cinco Casas como inicialmente estaba previsto, abortó la prolongación, de la que se llegó a realizar alguna obra y de la que puede observarse en la actualidad algún resto aislado.
La explotación por parte de esta compañía no mejoró los resultados económicos hasta que finalmente se integra en RENFE en el año 1941 con el resto de ferrocarriles de ancho ibérico. Con la integración se vivieron momentos de esplendor tanto en lo referente al transporte de mercancías, fundamentalmente vinos y alcoholes, como al de viajeros, al no existir medios de transporte alternativos.
Es en la década de los años 60 cuando el ferrocarril registra un importante incremento de tráfico y a comienzo de 1970, cuando comienza su decadencia. La competencia de la carretera se hace patente evidenciando el desfase de la línea en la que no se había efectuado mejora alguna. Esta situación conduce a que por carta de la Dirección General fechada el 5 de junio de 1970, se ordene el cierre al servicio de viajeros.
Por Circular nº 78 de la 2ª zona se dispone la supresión de los servicios a partir de las 0:00 horas del 21 de noviembre de 1970, si bien continuó hasta su clausura a finales de los 80 el transporte de mercancías. En los años 90 se procede al desmantelamiento del ferrocarril.