NO AL CIERRE DEL TREN CONVENCIONAL EN CUENCA

Extraido de http://www.amigosdelcabriel.es/showthread.php?t=348 como muestra de apoyo a las muchas líneas que pueden desaparecer.  Si apagamos nuestras voces, lo tendrán más fácil para la total eliminación de este servicio.

¡¡¡ No más discriminación !!!

Cuenca-Valencia, el tren que no mira el reloj

Alberto Soldado – Levante EMV Sábado 17 de Abril de 2010

La vía férrea entre Cuenca y Valencia completó su recorrido el 25 de noviembre de 1947. Habían finalizado las obras faraónicas que atravesando ríos y montañas, con el emblemático viaducto de Enguídanos presidiendo un paisaje cautivador, unían de forma directa a Madrid con Valencia. Se evitaban más de cien kilómetros de rodeo por Almansa y Albacete. La vía Cuenca-Valencia acercaba a los pueblos de la serranía conquense: Mira, Víllora, Cardenete, Carboneras y Cañada de Hoyos al Mediterráneo. Hermosas estaciones en mampostería se alzaban el día de la inauguración en aquel tren de vapor que salvaba sierras y desfiladeros con un sinfín de túneles que acompañarán al viajero desde Camporrobles a la capital conquense. Atrás has dejado los viñedos, viejos, agónicos, de la plana de Requena-Utiel, y los sueños de unir Andalucía con Francia por Utiel.

Pasas la abandonada estación de Mira y el tren se impregna del olor a densos pinares. La madera ya no es fuente de riqueza para los pueblos de Cuenca. Ya saben, el plástico, ha podido con todo. Las hermosas estaciones de la serranía, aquella levantadas gracias al trabajo de cientos de hombres de la tierra, muchos de ellos presos políticos que redimían penas, se cerraron y se abandonaron. El viajero comprobará hoy, deprimido, sus ruinas. Las traveseras de madera y la antigüedad de la vía provoca el traqueteo de los vagones. Imposible escribir sobre tu libreta de notas. A veces el tren ha de reducir su velocidad a 10 kilómetros por hora. El tren a Cuenca no mira el reloj. Y seguramente ese es un valor incalculable.

La nueva línea de alta velocidad puede ser la puntilla del viaducto de Enguídanos. El AVE ya no atravesará los bellos pinares de Mira, ni cruzará suspendido hermosos viaductos. Ya no se divisarán los zorros o ciervos que a veces cruzan la vía. Ni se impregnarán sus vagones del olor a romero y pino. Los pocos viajeros que suben o bajan en Cardenete, Arguisuelas o Carboneras habrán de tomar el autobús, si es que lo hay.

Hoy, la vieja y abandonada línea realiza un servicio social indudable: cientos de estudiantes valencianos llegan cada lunes a las escuelas universitarias de Cuenca y regresan, llenando los vagones, cada tarde de jueves o viernes. En apenas 20 euros –ida y vuelta- pueden viajar a la hermosa, turística y cercana Cuenca. ¿Cuánto costará ganar dos horas al tiempo con la línea del AVE?

La Cámara de Comercio de Valencia intenta influir para que se invierta en esta vía y convertirla en un eje de transporte de mercancías directo entre el puerto de Valencia y la estación de Coslada de Madrid.  Es una extraordinaria idea, que salvaría, además, el esfuerzo de decenas de años para horadar las montañas serranas y abrirlas a la luz mediterránea. Cuenca ha sido la gran olvidada de la democracia.

La comparación con Albacete es sangrante para ellos. La ciudad manchega ha crecido exponencialmente: hoy tiene 170.000 habitantes y amplios polígonos de desarrollo. La inversión en comunicaciones ha sido fundamental. Cuenca apenas supera los 50.000 habitantes, aferrados a sus monumentos, a su historia, a sus poetas y a sus museos pero condenada a carecer de autovía, a vivir de espaldas a Madrid, a Valencia o Aragón. El AVE llevará a sus gentes a Valencia en apenas 45 minutos a costa de abandonar a su suerte al mundo rural. Salvo que los empresarios valencianos influyan en Madrid. Y la historia no parece darnos razones para creer.

Comentario posterior de José Saíz Valero Super Moderador

Oss, no es una cuestión de un sí o un no a la línea convencional…

A finales de noviembre, el ministro de Fomento, José Blanco, anunció que la línea ferroviaria convencional Madrid-Cuenca-Valencia “seguirá en funcionamiento de forma conjunta con la nueva línea de Alta Velocidad” a Levante.

El alto funcionario ha confirmado que no se cerrará el ferrocarril tradicional “que da servicio a numerosos pueblos de la provincia” durante la inauguración de la nueva estación del AVE de Cuenca ‘Fernando Zóbel’.

El anuncio fue acogido con aplausos, después de que hacía varias semanas la Plataforma en Defensa del Ferrocarril Público y Social -integrada por Comisiones Obreras, Ecologistas en Acción, Izquierda Unida, Cuenca en bici, Partido Castellano y la Federación Española por la Defensa del Medio Ambiente y el Cambio Climático- criticara que, con la entrada en funcionamiento de la nueva línea y al eliminación del servicio convencional, “los pueblos se quedarían sin tren así como el 80% de la población incapaz de pagar el precio de los billetes”.

La cuestión es que no debemos fiarnos, debemos seguir reivindicando la línea, pués cuando pasen las elecciones de mayo veremos que dicen.

Propuestas hay unas cuantas y se han puesto sobre la mesa. Es una cuestión de rentabilidad. Y como más de uno ha dicho: “¿Qué servicio público es rentable?”.

La cuestión es que sólo están expuestos los horarios de regional hasta junio de 2011; después desaparece este tren mientras que sigue apareciendo los otros trenes. ¿A quién intentan engañar?. Si apagamos nuestras voces, lo tendrán más fácil para la total eliminación de este servicio. Primero hay que luchar por su mantenimiento y luego mejorar el servicio (o conjuntamente realizar propuestas que resulten atractivas).

FERRMED – EJE FERROVIARIO DE LA UE

Un eje ferroviario que se convertirá en la espina dorsal de la Unión Europea

Info extraida de http://www.asociacionprensaalicante.com/  
El autor es FERMÍN CRESPO.
La puesta en funcionamiento del corredor Mediterráneo revolucionaría el actual concepto de Unión Europea, puesto que permitiría la conexión de más del 50% de la población europea y acercaría los territorios que producen más del 60% del PIB de la UE.

El fortalecimiento de la Unión Europea requiere de grandes proyectos que cohesionen con más fuerza su economía y su sociedad. La apuesta del euro como moneda única fue un paso inimaginable hace tan sólo unas décadas y desde su implantación ha facilitado la movilidad de personas y mercancías entre los estados que lo han adoptado como divisa. La consolidación de la construcción europea del futuro precisa de nuevas iniciativas ilusionantes y aglutinadoras, que conviertan la UE en un espacio más dinámico y cercano. Quizá el proyecto más relevante de los planteados para los próximos veinte años y que más puede contribuir al acercamiento de los territorios europeos es la construcción de un eje ferroviario para mercancías y pasajeros que vertebre todo el territorio europeo. Sólo la inversión de la primera fase ronda los 200.000 millones de euros. El proyecto de mercancías se denomina Ferrmed y pretende enlazar los Países Escandinavos con la Europa Central y el Mediterráneo Occidental, cuya arteria principal la constituyen los valles del Rin y del Ródano y su prolongación hacia el Norte, hasta alcanzar Suecia y Finlandia, mientras que hacia el Sur, se extiende hasta Marsella y enlaza todo el Arco Mediterráneo desde Génova y Livorno hasta Algeciras.

Mapa del corredor Mediterráneo. FERRMED

Esta infraestructura no es una iniciativa más. Su puesta en funcionamiento revolucionaría el actual concepto de Unión Europea, puesto que permitiría la conexión de más del 50% de la población europea y acercaría los territorios que producen más del 60% del PIB de la UE. Poner en marcha esta obra magna requerirá décadas de trabajo, grandes dosis de generosidad por parte de todos los Estados implicados y un gran impulso oficial conjunto que permitan superar todos los obstáculos presupuestarios y técnicos, pero también de índole política, puesto que algunos países ven en esta apertura una amenaza más que una oportunidad. Uno de los primeros obstáculos que hay que salvar para su puesta en marcha es la declaración por parte de la Unión Europea de Proyecto Prioritario para este eje ferroviario. También es preciso que con la misma urgencia se incluyan en la Red Principal Trans-Europea diversos trazados como el Corredor Mediterráneo español o el tramo Avignon-Marsella-Toulon.

Para sensibilizar sobre la oportunidad y la trascendencia de esta obra ferroviaria y para pedir que tenga la máxima financiación europea se convocó el día 12 de enero una conferencia internacional en Bruselas. El encuentro tenía como objetivo impulsar y dar respaldo al “Manifiesto de Ferrmed sobre la red ferroviaria principal Trans-europea de mercancías”. Este encuentro de trabajo al que asistieron representantes de los organismos más destacados del mundo del transporte ferroviario contó con una nutrida representación institucional y empresarial de la Comunidad Valenciana, así como de otros territorios que están implicados en el proyecto.

Los beneficios económicos y sociales a largo plazo de esta Unión Europea a través de una inmensa red ferroviaria, tanto de mercancías como de pasajeros, serán cuantiosos. La Generalitat cuantifica la repercusión económica de estas infraestructuras en 15.000 millones de euros en la Comunidad Valenciana a largo plazo (entre 2016 y 2045), puesto que supondría un avance inigualable en el desarrollo logístico, industrial y de servicios en un país periférico como España, al tiempo que descongestionaría la red de carreteras y contribuiría a reducir la contaminación que los medios de transporte alternativos emiten a la atmósfera.

Quizá este proyecto tardará más de veinte años en materializarse, pero en este momento de crisis generalizada, en el que en ocasiones se pone en duda la pervivencia de la UE, son necesarios proyectos ilusionantes que creen conciencia de Europa y que generen unas relaciones tan intensas que la unión sea cada día más indisoluble, cohesionada y solidaria. Así se construye la nueva Europa.

Fermín Crespo es periodista.